Una reunión sui generis
El martes pasado tuvimos una de las reuniones más extrañas. En el salón dónde nos reunimos se celebraría una fiesta de policías. Cuando llegamos, ¡policías armados adornaban el lugar! De hecho, la alabanza inició y algunos agentes pasaban al frente a arreglar algunas cosas.
Poco a poco entendieron que podían esperar, pero fue, sin dudarlo, una de las reuniones más singulares que nos haya tocado. Les dejo un par de fotos.
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