Nuestros primeros meses. 4.

Lo que nos espera

La historia se escribe cada día. El proverbio es claro: “el hombre hace muchos planes, pero sólo se realiza el propósito divino” (Prov. 19:21). ¡Qué alivio! A nosotros nos toca planear, pero Dios puede (y lo hace a menudo) rehacer todo aquello y al final lo que prevalece es su voluntad. Recordemos también lo que dice el salmista: “De nada sirve trabajar de sol a sol y comer un pan ganado con dolor, cuando Dios lo da a sus amigos mientras duermen” (Salmo 127:2). No es una medicina contra la negligencia y la pereza: es un reto a confiar plenamente en que Dios mueve a su pueblo en la dirección que él quiere.

Si nos preguntan qué queremos ver, contestaría que deseamos ver una iglesia que adore en el Espíritu, que sirva a Dios, que ame y enseñe a cada discípulo a obedecer a su Padre y que predique a Cristo a toda alma necesitada. El lector perspicaz verá en esto rastro de lo que enseña Rick Warren en su método llamado “iglesia movida por propósito”. Es cierto, hemos tomado prestado de Warren algunos de sus enseñanzas porque creemos que el pueblo de Dios puede y debe aprovechar las experiencias de otros hermanos. No nos incomoda decir esto ni decir que en el futuro podemos pedir prestado otras ideas y enseñanzas siempre y cuando no se aparten de la enseñanza bíblica.

Queremos ser una iglesia bíblica. No pretendemos reinventar la rueda. La innovación está bien y es deseable en otras áreas humanas. Porque, al fin y al cabo, somos una religión de libro. Todo está ahí. No tenemos más que pedir la guía de Dios a través del Espíritu Santo para ver una iglesia santa que camina en este mundo pero que tiene la mirada puesta en el cielo. El cielo nos espera. Y todo esto no es algo que se nos haya ocurrido a nosotros. Dos mil años no son pocos: ahí hay un arsenal de herramientas para conducir al pueblo de Dios. Él ya dio todo para nuestro bienestar. Nos corresponde elegir la herramienta correcta para cumplir con sus propósitos.

La iglesia en Neza no es, por mucho, el patito feo en nuestra familia de congregaciones. Tampoco es el modelo. La iglesia aquí no es más que la expresión particular de una forma de vivir y de seguir lo que el Maestro enseñó. Y una de la enseñanzas más marcadas en Jesús es que el amor distinguiría a sus seguidores. En efecto, en Neza nos hemos sentido amados y respetados por nuestros hermanos. Lo agradecemos mucho.

El futuro nos espera. Dios está ahí, dispuesto a abrir las puertas de la bendición. Es cuestión de seguir creyendo en Él. Amor, fe y esperanza, eso enseñaremos y practicaremos en el próximo año. Veremos la gloria de Dios y gritaremos con Pablo:

Y ahora, gloria sea a Dios, que puede hacer muchísimo más de lo que nosotros pedimos o pensamos, gracias a su poder que actúa en nosotros. ¡Gloria a Dios en la iglesia y en Cristo Jesús, por todos los siglos y para siempre! Amén (Efesios 3:20-21).

Share and Enjoy:
  • Print this article!
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google Bookmarks
  • StumbleUpon
  • Twitter
  • Twitthis

You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

Deja un comentario

XHTML: Puedes usar las siguientes etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Powered by WP Hashcash