Adán, Caín y Abel
Esta semana, Hugo Zacarías nos compartió una reflexión muy interesante y profunda. Desde Génesis 4, Hugo recordó que los padres cuentan historias a sus hijos. Yo bromeo con mi padre porque cuando empieza a contar su juventud, digo que la plática se pone en película en blanco y negro o color sepia. Sí: el ser humano ha vivido de historias contadas de padres a hijos. Hay una memoria colectiva y oral que incluso rebasa los más actuales dispositivos tecnológicos. La palabra oral es fuente de recuerdos, de afirmación, de identidad. El día que la computadora se extinga, la memoria transmitida vía oral, quedará.
Pero luego, Hugo lanzó la pregunta de la noche: ¿qué contaba Adán a sus hijos? Como todas las buenas preguntas, en su sencillez encerraba una profundidad tremenda. En el momento que terminó de formularla, me quedé pensando en la respuesta. ¿Hablaba del Edén? ¿Echaba la culpa a Eva por su expulsión? ¿Les decía que en esos días no tenía que trabajar para comer? ¿Hablaba de ese Dios que paseaba por Edén? ¿Les contó el romance espiritual entre él, Eva y Dios?
Ay, Hugo, ¿por qué nos lanzas esos enigmas? Y ustedes, lectores atentos, ¿qué piensan que platicaba Adán con sus hijos?
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.










Les debió haber platicado algo como:
en ese tiempo sí se guardaban los secretos..
como se arruino su vida en dos mordidas…
y les contaba cuando pensaba que en el mundo no habia nadie para el … o no?
sugerencias…
Gracias.